No recuerdo exactamente cuándo apareció Nimbus. Lo que sí recuerdo es que comenzó como una excusa para jugar con una API de clima y terminó convirtiéndose en una pregunta sobre cómo las personas experimentan el mismo pronóstico de formas completamente distintas.
Nimbus
El clima es el mismo. La experiencia no
日志
7 条记录Definí los primeros modos de personalidad para interpretar el mismo clima. Geek. Filosófico. Noctámbulo. Gamer. Team Frío. Team Calor. La misma temperatura. Narrativas distintas.
Primeras exploraciones visuales para la mascota. Descarté enfoques demasiado caricaturescos. Busco algo que transmita carácter sin sentirse infantil.
Integración inicial con OpenWeather. Generación dinámica de mensajes basada en temperatura, condición climática y hora del día.
Primer MVP funcional desplegado. Nimbus ya puede obtener el clima, interpretar el contexto y generar respuestas personalizadas.
Hasta este punto Nimbus era poco más que una idea conectada a una API. Integrar Google Auth fue el primer paso para empezar a construir experiencias personalizadas. Si quería que la aplicación reaccionara de forma distinta para cada persona, primero necesitaba saber quién estaba al otro lado de la pantalla.
Una observación empieza a repetirse mientras pienso en el producto. 28°C puede sentirse agradable para algunas personas y sofocante para otras. La misma lluvia puede arruinar los planes de alguien y alegrarle el día a otra persona. Incluso dentro de una misma ciudad existen diferencias enormes en cómo las personas perciben el clima. Comienzo a preguntarme si una aplicación debería interpretar el pronóstico de forma distinta según las preferencias y el contexto de cada usuario.